domingo, 7 de marzo de 2010

Crecimiento demografico y primeros intentos de control natal


La transición demográfica es una teoría utilizada en demografía que ayuda a entender al mismo tiempo dos fenómenos:

•En primer lugar, explica por qué el crecimiento de la población mundial se ha disparado en los últimos 200 años, pasando de los 1.000 millones de habitantes de 1800 a los 6.500 millones de la actualidad.
•En segundo lugar, describe el periodo de transformación de una sociedad preindustrial caracterizada para tener unas tasas de natalidad y de mortalidad altas a una sociedad moderna o postindustrial caracterizada por tener ambas tasas bajas.

En el primer estadio -típico de las sociedades preindustriales- las tasas de natalidad y de mortalidad son muy altas, por lo cual el crecimiento natural de la población es muy lento e, incluso, inexistente.

Este estadio es el que ha caracterizado la historia de la humanidad desde sus orígenes hasta el siglo XVIII (ver la gráfica 2). A modo de ejemplo: en la edad media y la edad Moderna las tasas de natalidad y mortalidad se situaban cerca del 40‰o 50‰, es decir, nacían muchos niños pero, al mismo tiempo, moría mucha gente (a causa de los conflictos bélicos, crisis, epidemias…). El resultado de todo es que el número de habitantes del planeta se incrementaba pero de forma muy lenta.

Es propio de países en vías de desarrollo. Los índices de mortalidad bajan de forma repentina gracias a las mejoras en las técnicas agrícolas (que aumentan los rendimientos), las mejoras tecnológicas, los avances en medicina y alfabetización … Estos cambios contribuyen decisivamente a alargar la esperanza de vida de las personas y a reducir la mortalidad.

Por el contrario, en este segundo estadio las tasas de natalidad se mantienen muy altas, razón por la cual se produce un desequilibrio que se traduce en un incremento muy importante de la población.

Los índices de natalidad inician un importante descenso motivado por: el acceso a la contracepción, la incorporación de la mujer a la educación y al mercado laboral, el acceso al estado del bienestar, el proceso de urbanización, la sustitución de la agricultura de subsistencia por la agricultura de mercado, junto con otros cambios sociales.

La tasa de mortalidad continúa la tendencia bajista iniciada ya en el estadio 2 y, por esta razón, el crecimiento demográfico en esta tercera fase continúa siendo relativamente alto.

Este último estadio es típico de las sociedades postindustriales y se caracteriza porque la tasa de mortalidad “toca fondo” y la de natalidad se iguala; consiguientemente, el crecimiento natural de la población vuelve a estancarse.

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